jueves, 29 de marzo de 2012

El Memorándum McCollum.

Las teorías de la conspiración citan un documento denominado el Memorándum McCollum.

Caza Japonés en el ataque a Pearl Harbor
Caza Japonés en el ataque a Pearl Harbor.

Al parecer fue escrito por un oficial de inteligencia naval en 1940.

Escrito por un oficial de inteligencia naval en 1940 que demostraría que la administración Roosevelt buscaba activamente entrar en la Segunda Guerra Mundial, vía Japón.

A petición del Ministro de la guerra Stimson, el 7 de octubre de 1939 Arthur McCollum, miembro de la ONI (Oficina de Inteligencia Naval), redactó un informe secreto que contenía ocho medidas para inducir a Japón a atacar a Estados Unidos, poniendo en acción las previsiones de asistencia recíprocas del Pacto Tripartito e introduciendo a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

El memorando ha permanecido confidencial durante más de medio siglo.

Dado que los estadounidenses honran a esos 2.403 hombres, mujeres, y niños que murieron, y los 1.178 que fueron heridos, en el ataque japonés contra Pearl Harbor, Hawái, el 7 de diciembre de 1941, los documentos gubernamentales hechos públicos en la década de los 90, referentes a ese ataque “sorpresivo” nos obligan a replantear algunos interrogantes preocupantes.

Está en discusión el conocimiento previo por parte de los Estados Unidos de los planes militares japoneses para atacar Hawai con una fuerza de submarinos y portaaviones hace 59 años.

Hay dos preguntas que encabezan la lista relacionada con ese conocimiento previo.

  1. El Presidente Franklin D. Roosevelt y sus jefes militares superiores provocaron a Japón para que realizara un “acto de guerra frontal” dirigido a Hawái.
  2. Los planes militares de Japón fueron obtenidos por adelantado por parte de los Estados Unidos, pero no dados a conocer a los comandantes militares hawaianos, el Almirante Husband E. Kimmel y el Teniente General Walter Short, de modo tal que ellos no interfiriesen con el acto desembozado.

El último de los interrogantes fue respondido de manera afirmativa el 30 de octubre, 2000, cuando el Presidente Bill Clinton promulgó, con la ayuda de un Congreso bipartidista, la Ley de Autorización de la Defensa Nacional.

Entre sus provisiones ómnibus, la Ley revierte las conclusiones de nueve investigaciones previas sobre Pearl Harbor y encuentra que tanto a Kimmel como a Short les fue negada la inteligencia militar crucial que rastreó a las fuerzas japonesas apuntando a Hawai y que fue obtenida por la administración Roosevelt durante las semanas previas al ataque.

El Congreso fue específico en su hallazgo contra la Casa Blanca de 1941: Kimmel y Short fueron marginados de la información de inteligencia que localizó a las fuerzas japonesas que avanzaban sobre Hawái.

Entonces, después de la exitosa incursión japonesa, ambos comandantes fueron relevados de sus mandos, inculpados por fracasar en resguardarse contra del ataque, y degradados en rango.

¿La culpa por el desastre de Pearl Harbor recae en el Presidente Roosevelt?. Charles Lindbergh

Estas posturas pacifistas eran compartidas por el 80 por ciento del público estadounidense de 1940 a 1941.

Pese a que Alemania había conquistado gran parte de Europa, y sus Botes-U hundían a las naves de los EE.UU en el Océano Atlántico, incluyendo a los navíos de guerra, los estadounidenses no querían tener nada que ver con “La Guerra de Europa.”

Sin embargo, Alemania cometió un error estratégico. Ella, junto con su socio del Eje, Italia, firmó el tratado de asistencia recíproca con Japón, el Pacto Tripartito del 27 de septiembre de 1940.

Diez días más tarde, el Teniente Comandante Arthur McCollum, oficial Naval de EE.UU. en la Oficina de Inteligencia Naval (ONI según su sigla en inglés), vio una oportunidad de contrarrestar al movimiento aislacionista de los EE.UU., provocando a Japón a un estado de guerra con los Estados Unidos, accionando las cláusulas de asistencia recíproca del Pacto Tripartito, e involucrando a los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Memorándum McCollum

Sintetizada en el memorando secreto de McCollum fechado el 7 de octubre de 1940, y obtenido recientemente a través de la Ley de Libertad de Información, la propuesta de la ONI contemplaba ocho provocaciones dirigidas al Japón.

Su punto más relevante era mantener el poderío de la flota de los EE.UU. basada en el Territorio de Hawái como un señuelo para un ataque japonés.

El Presidente Roosevelt actuó rápidamente. Al día siguiente, el 8 de octubre de 1940, el Comandante en Jefe de la Flota de los EE.UU., Almirante James O. Richardson, fue convocado a la Oficina Oval e informado del plan de provocación por el Presidente.

En una acalorada discusión con FDR, el almirante objetó la colocación de sus marineros y naves en una situación perjudicial.

Richardson fue entonces despedido y en su lugar FDR escogió a un oscuro oficial naval, el Contralmirante Husband E. Kimmel, para comandar la flota en Hawái.

Kimmel fue promovido a almirante de cuatro estrellas y asumió el comando el 1 de febrero de 1941. En una cita relacionada, Walter Short fue promovido de General Mayor a Teniente General de tres-estrellas y se le otorgó la comandancia de las tropas del Ejército de los EE.UU. en Hawái.

A lo largo de 1941, FDR implementó las restantes siete provocaciones. Calculó entonces la reacción japonesa a través de las comunicaciones de inteligencia interceptadas y decodificadas, originadas por los líderes diplomáticos y militares de Japón.

Los militaristas en la isla utilizaron las provocaciones para tomar el control del Japón y organizaron a sus fuerzas militares para la guerra contra los Estados Unidos, Gran Bretaña, y los Países Bajos. El plato fuerte, el ataque a Pearl Harbor, fue filtrado a los Estados Unidos en enero de 1941. Durante los siguientes 11 meses, la Casa Blanca siguió los planes de guerra japoneses a través de las comunicaciones de la inteligencia diplomática y militar que eran interceptadas y decodificadas.

Los líderes japoneses fallaron en tomar precauciones de seguridad básicas. Al menos 1.000 mensajes radiales japoneses, militares y diplomáticos eran interceptados por día por las estaciones de monitoreo operadas por los EE.UU. y sus aliados, y los contenidos de los mensajes eran resumidos para la Casa Blanca.

Los resúmenes de la intercepción eran claros: Pearl Harbor sería atacado el 7 de diciembre de 1941, por las fuerzas japonesas que avanzaban a través de los Océanos Pacíficos Central y Norte.

El 27 y 28 de noviembre de 1941, al Almirante Kimmel y al General Short se les ordenó permanecer en una actitud defensiva pues “los Estados Unidos desean que Japón cometa el primer acto abierto.”

La orden vino directamente del Presidente Roosevelt.Franklin Roosevelt firmando la declaración de guerra contra Japón.

Como Robert B. Stinnett, expliquó a la audiencia de un foro político en The Independent Institute en Oakland, California, sobre los expedientes navales de los EE.UU. no solamente Kimmel y Short se encontraban apartados del trámite de las comunicaciones de la inteligencia japonesa: también lo estaba el pueblo estadounidense.

Es un encubrimiento que ha durado por casi 59 años.

Inmediatamente después del 7 de diciembre de 1941, los documentos de las comunicaciones militares que divulgan el conocimiento previo estadounidense del desastre de Pearl Harbor fueron guardados en las cajas fuertes de la Marina de EE.UU., lejos de los ojos escudriñadores de los congresistas investigadores, los historiadores, y los escritores.

Aunque la Ley de Libertad de Información liberó a los documentos de las bóvedas de los Archivos Nacionales y los puso a la luz del sol en 1995, una industria casera continúa encubriendo ese conocimiento anticipado de los Estados Unidos sobre Pearl Harbor.

Fuente: The Independent Institute

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